_La tarde moría ya
bordeando los altos cerros
y en su despedida encendió
rojos cristales bellos,
mas triste mi alma estaba
pues tu marchabas con ellos
llevándote en tu partida
todos tus pensamientos,
quedándome yo sola
con mis noches y mis miedos
callando cuanto quería
lo que guarda tu silencio.
_Así moría la tarde
detrás de los altos cerros
dejándome en las sombras
pensando en tus pensamientos.
Enviado por NIX