Mi?rcoles, 27 de diciembre de 2006
_Me gustar?a que alguien aportara un dato al menos acerca de la violencia dom?stica machista en la Argentina. Esto es: violencia f?sica,violencia psicol?gica, abuso de autoridad, y otras yerbas. Ac?, en Espa?a, en lo que va del a?o 2006 han fallecido, victimas de dicha violencia, 66 mujeres y otras tantas a?n sufren secuelas de tales acontecimientos.
_Entonces quisiera confrontar este dato (que no es inventado) con algo de Argentina que por Internet no consigo para despu?s entablar un di?logo entre culturas, siempre y cuando la raz?n me lo permita.
_Muchas gracias y espero algo.

A. Sereno

Publicado por otrasletras1 @ 15:17
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_Yo no quer?a morir y me negu?. Lleg? la Muerte y me dijo ?Vamos, ya es tiempo?. Yo le contest? ?No. No quiero morirme y no morir?. Entonces, ella puso su mano sobre mi coraz?n, pero no pudo detenerlo. ?Galopa fuerte. No es tiempo aun?, dijo y se fue.
_Treinta a?os despu?s llego la Vejez y dijo ?Arr?gate, ach?cate, debil?tate, ya es tiempo?. Yo le contest? ?No. No quiero envejecer y no envejecer?. La Vejez puso sus manos sobre mi rostro, pero no pudo cambiarlo. ?Es suave y joven. No es tiempo aun?, me dijo y se fue.
_Veinte a?os despu?s vino la Soledad y dijo ?A?slate, ap?rtate, ya es tiempo?. Yo le contest? ?No. No quiero estar sola y no lo estar?. La Soledad puso sus manos sobre m?, pero no pudo aislarme. Entonces, puso sus manos sobre el coraz?n y el alma de mis familiares y amigos, y luego dijo ?Era tiempo?. Y sola me qued?.


Paula Di Virgilio

_Ya no vengas con canto de sirena
a decirte una hu?rfana de luna,
ni digas que fue s?lo la fortuna
quien colm? con tu miel a mi colmena.
_Ni tr?mula te pone, ni me apena
que fuera aquella noche inoportuna,
ni creas que te am? como a ninguna;
ni yo soy Dios, ni vos, mi Magdalena.
_Si dejaste el pasado en el pasado,
no me pases la cuenta del pecado,
ni nieves mi verano cuando invernas.
_S?lo quise escribirte un mejor verso
y buscar con la boca el universo
del cielo de la boca de tus piernas.


Augusto M?naco

de La partusa de las musas

Mi?rcoles, 13 de diciembre de 2006
Imagen
Un instante es un momento, un punto determinado; pero conjuraron su existencia las fuerzas impasibles del azar. Desde la fortaleza de lo que ya es, columbramos lo que vendr?, bajo la forma de una arcana inmensidad. Ignorantes de las m?quinas del universo, perseveramos en el moment?neo remanso. Nada es sin infinito. M?s all?, bajo nuestros pies, dentro nuestro, lo innumerable atraviesa y conforma las murallas, las torres inaccesibles, de cada momento.


Franco Piriz

Desmembrando el nombre
que me han dado mis manos

escribo escombros

para rellenar un ma?ana inma?atado

* * *

La noche
cierra su vientre sobre m?

envuelta en lentejuelas
disimula p?rpados abiertos

* * *

El mundo se apaga
como una multitud.
En el fondo de la niebla
se recorta,
desgastado y fr?o,
el horizonte.

* * *

El lago se contempla sin m?.
refleja transparencias
salpicadas
de verborr?gicos c?rculos
(se propagan como lib?lulas)
sobre un c?sped
demasiado quieto.


Laura Andrea Blanco

De Benedicto escribo la presente,
sin m?s motivo que cantar su fama
y esparcirla hasta el quinto continente
de un mundo que lo adora y que lo aclama:
el sant?simo Ratzinger y excelso,
sabio anciano de b?rbara nevada,
al converso confunde con Luzbelso
y al moro, con morcilla y ensalada;
la injusticia lo pone muy histl?rico
(desde joven esta cosa le sucede);
si, en la paz, no halla paz, se pone b?lico
con un nazionalismo que conmueve;
Este Papa le gan? al Diablo la guerra
que, al verlo, dormir quiso el sue?o eterno
?con tal santo imperando nuestra tierra,
a qui?n le asustar? su manso averno?
Por piadoso, por longevo y enrollado
lo nombr? el Vaticano ?San P?o Nono?;
y crey? que era Israel, muy extasiado,
de Auschwitz sucursal fiel a su trono.

Augusto M?naco

de La partusa de las musas

Martes, 12 de diciembre de 2006
LOS NI?OS QUE NO VEO
REFLEXIONES AL PASO

EN INVIERNO, DESPU?S DE LAS 6 Y MEDIA O SIETE,ES M?S DIF?CIL ENCONTRAR NI?OS JUGANDO EN LAS CALLES DE MAR DEL PLATA. CADA A?O ES MAS DIF?CIL QUE SE REPITA LA CONSTANTE DEL VERANO DE MI BARRIO, LA DISPUTA POR LA POSESI?N, HEREDADA DE UNA INMEMORIAL CASTA DE HERMANOS MAYORES Y PRIMOS LEJANOS, QUE JUGABAN HASTA LA NOCHE CON LA PELOTA PINTADA DE BLANCO.
EL OTO?O, EN SU TRAMA ESCOLAR, NOS CONFUNDE LOS RECUERDOS DE OTRAS TARDES ARDIENTES DE SOL CON LOS PRIMEROS CALEFACTORES Y LOS VAPORES DE LA ROPA SECANDO A SU CALOR SON LAS MISMAS LINEAS DIFUSAS DEL ASFALTO ARDIENTE DEL VERANO QUE SE ALEJA.

EN LAS CALLES DE ESTA CIUDADELA DE ESPA?A JUEGAN LOS SILENCIOS A SACARSE LA REMERA Y A ENSUCIARSE DE BARRO, VAN UNOS DETR?S DE OTROS, TODOS LOS MOMENTOS QUE LAS PLAYSTATION LE ROBAN A LOS ADOQUINES.

A. SERENO

Todo retrato pintado con sentimiento es un retrato del propio artista, no del modelo. El modelo es un mero accidente, la ocasi?n. (El retrato de Dorian Gray)

?Inspiraci?n o Canto del Esp?ritu?

Volver a leer... volver a leer el libro una y otra vez, es reencontrarse con el eterno retorno: leer, pensar, imaginar, escribir y todas sus combinaciones posibles. Toda lectura invita a una reescritura, esa es la idea del c?rculo. Pues, en el eterno retorno subyace la inspiraci?n de escribir. La musa, la pluma, el glifo y el papiro ser?n los protagonistas del libro. ?Y el escritor?. S?lo es un factor f?sico pero necesario para fusionar los elementos y proyectarlos en el papel virgen a?n. ?C?rculo divino del escritor!. ?l es un obrero del pensamiento y la imaginaci?n. ?Pero de d?nde surge la imaginaci?n?. Es primog?nita de la lectura. Ahora bien, ?La Obra es una fiel copia de ella?. Claro que no, el libro s?lo ser? un intento eterno. Las aladas palabras de nuestra imaginaci?n no se corresponden con los vocablos de papel. El lector consciente de esto ?Porqu? escribe?. Pues, hay una necesidad constante a lo largo de su vida: buscar los acordes perfectos. ?se es el sentido infinito del escritor.

Minerva

Lunes, 04 de diciembre de 2006
Dice Michel Foucault, en la p?gina 44 de El orden del discurso: ?El mundo no es c?mplice de nuestro discurso, no hay providencia prediscursiva que le disponga a nuestro favor?. La pregunta es si el ?nico creador de s?mbolos es el hombre o si hay una verdad tras nuestras construcciones, previa a ellas, que las promueve... Hoy, el pensamiento racional crece bajo todas las formas de la reflexi?n humana, aniquilando a los dioses y, con ellos, nuestras esperanzas de ser algo m?s que meros animales con anhelos metaf?sicos. Una propuesta al respecto, en el terreno siempre beligerante de la literatura, la ha dado Borges, al conjeturar que no hay forma de ?comprobar? que todo lo existente no sea m?s que una ilusi?n, un enga?o o juego de un desconocido demiurgo, m?s all? de nuestro discurso, m?s all? de nuestras posibilidades de pensamiento. Los romanos ten?an una frase para significar que alguna cosa era imposible, a saber: tal cosa ?es un cisne negro?. Luego, los exploradores ingleses descubrieron que en Australia exist?an cisnes negro, es decir, descubrieron lo imposible. Tal vez, la frase de Michel Foucault sirva para explicar este hallazgo: ni el mundo ni el universo son c?mplices de nuestro discurso, ni aun del impiadoso racionalismo, y as? como m?s all? de nuestras conjeturas los cisnes negros existen sin nuestro permiso, un Dios, esquivo desde la eternidad, acaso se burle de nuestras ?nfulas de conocimiento.

Mientras que, por tus ojos,
misteriosa llama de las alturas,
de las alturas donde el alma navega,
manantial de penas fluyas, maldito,
no cesar?n las rocas de despe?arse
en medio de la cima, all?,
donde se hace pozo el mundo
y a las ruedas
no hay tornillos que las aferren.